Música, arte y solidaridad en el corazón de Valencia
El Festival Internacional de Órgano de San Nicolás (FIDO) ha regresado a la Parroquia De San Nicolás en su cuarta edición, como una de las propuestas culturales más singulares de la ciudad. Bajo el lema “Cuando los ángeles silban”, este ciclo de conciertos ha creado una experiencia donde la música, el patrimonio artístico y la solidaridad se daban la mano en un mismo espacio.
En esta edición, estuvo dedicada al»Año Palomino«, conmemorando el 300 aniversario de la muerte del pintor barroco Antonio Palomino, figura clave en la historia artística del templo. Un legado sigue presente en los impresionantes frescos de la bóveda, ejecutados por su discípulo Dionís Vidal, que convierten a San Nicolás en referente artístico. La recuperación de este conjunto fue impulsada por la Fundación Hortensia Herrero y este año, se celebra el 10º aniversario de la finalización de la resturación.

Como gran novedad, el festival incorporó la experiencia inmersiva La Luz de San Nicolás”, una propuesta tecnológica que revela la historia y el valor artístico del templo a través de la luz y la imagen. En el concierto del día 22 de mayo interpretado por la directora musical de la Parroquia, Atsuko Takano, la figura de Antonio Palomino cobró vida gracias al historiador Jesús Poveda, quien guió al público en un recorrido narrativo que conecta la música con el programa iconográfico de la iglesia, creando un diálogo único entre disciplinas.
El programa musical de FIDO 2026 reunió a destacados intérpretes de ámbito internacional en un ciclo de conciertos que se desarrollaron entre mayo y junio. La programación arrancó el 15 de mayo con Miriam Cepeda al órgano junto al clarinetista Luis Alberto Requejo. El 22 de mayo fue el turno de Atsuko Takano, en un concierto especial dedicado a Antonio Palomino. El 29 de mayo Juan María Pedrero, y el 5 de junio cerró el festival Karol Mosakowski, organista titular de la iglesia de Saint-Sulpice de París.
Uno de los aspectos más destacados del festival es su carácter solidario. Las entradas, con un donativo de 15 euros, destinan su recaudación íntegra a la Obra Social de San Nicolás, que apoya diversas iniciativas como el Hogar Mare de Déu dels Desemparats en Torrent, el Colegio Nuestra Señora de los Desamparados en Nazaret, la Ciudad de la Esperanza en Aldaia, así como entidades como Mamás en Acción o Proyecto Hombre. Para quienes no pudieron asistir el festival ofreció también una fila 0 solidaria (colaboración sin acceso al recinto) permitiendo apoyar estos proyectos sociales.
Con un aforo limitado, todas las entradas disponibles para los cuatro conciertos se agotaron en poco días. FIDO 2026 no es solo un festival, sino una invitación a redescubrir San Nicolás desde una perspectiva diferente, donde cada concierto se convierte en una experiencia. Una cita imprescindible en Valencia para quienes buscan disfrutar de la música, el arte y la historia mientras forman parte de una causa que deja huella.
FIDO 2026









