Audiencia semanal del Papa Francisco

Francisco ha retomado las catequesis sobre el , que había interrumpido para comentar sus viajes a Panamá y Emiratos Árabes Unidos.

Ha dicho que reflexionar sobre el Padrenuestro ayuda “a rezar cada vez mejor” y que la verdadera oración es como “un cruce de miradas entre dos personas que se aman: Dios y el hombre”.

Explicó que la oración no es un monólogo sino un diálogo con Dios y que el cristiano, cuando reza, debe llevar consigo “a las personas y a las situaciones que vive, y hace propios los sentimientos de Jesús”.

RESUMEN DE LA CATEQUESIS DEL PAPA EN ESPAÑOL

“Queridos hermanos y hermanas:

Seguimos con la catequesis sobre el Padrenuestro para aprender a rezar cada vez mejor. La verdadera oración es la que se realiza en el secreto del corazón; es un diálogo silencioso, como un cruce de miradas entre dos personas que se aman: Dios y el hombre.

Jesús nos enseña a rezar con el “tú”, y no con el “yo”; porque la oración cristiana es confidencial pero también es diálogo. En la oración del Padrenuestro decimos: «Sea santificado tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad». Y en la segunda parte pasa al “nosotros”: «danos el pan de cada día, perdona nuestras deudas, no nos dejes caer en la tentación, líbranos del mal». La oración cristiana no es individualista, sino que es un diálogo con Dios, desde y con la comunidad de hermanos y hermanas.

El cristiano cuando reza lleva consigo a las personas y las situaciones que vive, y hace propios los sentimientos de Jesús, que siente compasión de cuantos encuentra en su camino. También nosotros cuando rezamos tenemos presentes a aquellas personas que no buscan a Dios, porque Jesús no ha venido a salvar solo a los justos, sino a todos.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica. Los animo a pensar cómo es el diálogo que tienen con el Señor y a seguir el ejemplo de Jesús para rezar de forma concreta, recordando a aquellos que tienen a su lado y aman, como también a aquellos que no quieren tanto. Necesitamos aprender de Dios que es bueno con todos.

Que Dios los bendiga. Muchas gracias”.
Finalmente quiero recordar a la comunidad cristiana en aquellas tierras y a su obispo Paul Hinder, Vicario Apostólico de Arabia del Sur. Con ellos he podido compartir la Eucaristía en la que hemos pedido especialmente por Oriente Medio y el Yemen.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en modo particular a los grupos provenientes de España y América Latina. Agradezcamos al Señor este momento de gracia que ha sido el viaje a los Emiratos Árabes Unidos y recemos para que crezca la fraternidad entre todos los creyentes en Dios, incluso entre estos y los no creyentes, y todas las personas de buena voluntad.

Muchas gracias.